viernes, 18 de junio de 2010

Capitulo 2 - Milo?



"Por Dios si que me diverti anoche." Pensé. Abri los ojos y mire el despertador que marcaba las dos de la tarde, "Benditos sean los domingos" dije, justo antes de recordar que habia tenido uno de los sueños mas locos de toda mi vida, aunque no recordaba con exactitud de que trataba.

Me levanté y me dirigi al baño con los ojos semiabiertos, era bueno no cambiar los muebles de lugar en ocasiones como esta. Mi departamento era pequeño, pero al no tener muchos muebles y estar pintado todo de blanco parecia espacioso. El living tenía un sillón negro que me habia regalado mi padre cuando me fui de casa en perfecta posicion para ver el televisor que pocas veces encendía y un porta CD de metro de alto que estaba a medio llenar. Más allá estaba la cocina separada del living por una mesada. En la cocina habia una heladera, elemento indispensable para mi estilo de vida, un horno que vino con el departamento, un microondas y una pileta para lavar los platos, creo que se le suele decir fregadero.

En fin, entre al baño, luego de asearme las manos, lavarme la cara y cepillarme los dientes y para mi asombro al mirar mi rostro en el espejo veo una persona detras mio, apoyado sobre el marco de la puerta del baño mirandome, observandome, como esperando que yo dijera algo. Pero aún mas raro era el hecho de que esa persona era yo mismo.
En ese momento me doy cuenta que esa persona, intentaba decir algo, en realidad dijo algo, solo que no le preste la atención debida. Me lave la cara una vez mas para corroborar que realmente estaba viendo lo que veía pero aún seguia ahi.

"Buenos dias bello durmiente" Dijo esa persona, pero no pude hacer otra cosa que balbucear. Realmente no entendia nada de lo que estaba sucediendo. ¿Qué hacia esa persona en mi casa? ¿Por qué era igual a mi?¿Acaso tengo un hermano gemelo del cuál no sabia nada?¿Qué habia pasado anoche? Tantas preguntas surgieron en ese momento y el seguia mirandome con esa sonrisa irónica, como sabiendo que no entendia que sucedía.

-"Puedes llamarme Milo" dijo el extraño apoyado en el marco de mi baño.
-"¿Quien erés?" me animé a preguntar.
-"Es algo... dificil de entender... ni yo estoy seguro de eso todavia... pero yo soy tú..." Respondío, aunque realmente no entendí lo que quiso decir.
-"Bueno, veo que no he sido lo suficientemente claro... en pocas palabras yo soy una alucinación tuya, soy... por decirlo asi, una manifestacion de tu subconciente." Y vuelve a sonreir, aunque no le veí la parte divertida.

Yo, todavia esceptico a la posibilidad de que mi subconciente se haya manifestado como una alucinación, deje el baño y agarre el teléfono, sin sacarle el ojo de encima a "Milo" y disque el numero de Victor. Tenía que tener un testigo de lo que estaba sucediendo, alguien que me diga que lo que veia era real o no y que, de paso, me cuente que sucedió anoche.

Le dije a Victor si se podia pasar por casa pero sin explicarle el porque, el asintió sin preguntar y mencionó que me escuchaba alterado, dijo que en 20' estaria en casa. Así que me dispuse a esperar su llegada mientras le aplicaba la "Ley del hielo" a "Milo."

Continuara...

1 comentario:

Paris dijo...

Por que son tan cortos?!?!!??! TT_TT Así no se vale!!! Me dejas con todas las ganas!!!! D;